8/11/2019

AQUEL VIERNES

Aquel viernes se presentó diferente. Ella solía después de cenar salir al balcón a respirar la brisa marina y a disfrutar mirando el cielo y las estrellas. Su posición en la hamaca ya lo delataba. Con el cuello ligeramente recostado sobre el respaldo hacia atrás y algo ladeado miraba y miraba pero sin buscar nada en concreto. Aquello la relajaba. Y ocurrió. Una Hespéride/a o estrella fugaz se presentó ante su mirada y pudo pedir un deseo. Se alineó y conspiró. Ella -la estrella- acertó en ponerse en la trayectoria de su mirada. Según había escuchado esta lluvia de estrellas se esperaba para dentro de 3 y 4 días. Pero ante ella se le presentó una aquel día. -Qué suerte, pensó. Aunque aquello le pareció como si presagiase algo diferente...


Se levantó no muy temprano, -eran vacaciones, pensó y salió acompañada a desayunar. Se podía respirar un calor bastante asfixiante nada usual para esas horas del día. Miró la temperatura relativamente fiable de su móvil y ya se había alcanzado los 36 grados.
-Se presenta un día caluroso ¿no?
-Uff, ni se mueven las hojas de los árboles.
Conforme iban transcurriendo las horas comprobó que no se había equivocado. El asfalto desprendía un calor atroz y sofocante, el aire de poniente era irrespirable, apenas caminaba nadie por la calle y las ventanas estaban cerradas en todos los apartamentos. La atmósfera arrojaba fuego. La solución era o permanecer en casa o en remojo. Se había alcanzado casi los 50 grados a las 2 del mediodía. Era la primera vez que recordaba algo así.



Semejantes temperaturas en estos días que vivimos generan sin duda alguna poderosos pensamientos. El cambio climático de nuestro  maltratado planeta es una total realidad que debemos asumir e intentar mejorar cada uno de nosotr@s en la medida de nuestras posibilidades. Debemos ser conscientes de que depende en algún porcentaje de nuestra actuación -aunque suene a un tópico reiterativo- poder revertir determinados hábitos que "enferman" a la tierra, con su consecuente llanto, con su consecuente quejido. Resulta alarmante, qué queréis que os diga, poder alcanzar temperaturas de 50 grados con mayor frecuencia a partir de ahora; Y somos todos nosotros los que debemos concienciar y educar en valores medioambientales a los alumnos y no únicamente en aquellas asignaturas relacionadas con estos contenidos.

Aquel viernes le pareció un perfecto día para un buen guión en donde la distopía dominaba a la utopía.  Ancianos que no pueden ni caminar por las calles, gases contaminantes recalentados que emanan una mayor cantidad de dióxido de carbono, asfalto derritiéndose, miles de plásticos flotando en el fondo del mar, alimentos en malas condiciones, glaciales derritiéndose, basuras no recicladas, bares cerrados porque en sus terrazas no hay personas, centros comerciales repletos de personas-robóticas para poder respirar...
Una vez en la cama y antes de que el sueño la alcanzara pudo vislumbrar algo que la tranquilizó mientras acabara durmiéndose tras un día espeso... Y es que aquel deseo que había pedido tan velozmente podría comenzar a cumplirse. Esperaría...

se os quiere!!!, 💋 utópicos y concienza2

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