3/22/2020

ROSALÍADECASTRO+POESÍA+ PRIMAVERA+A.SÁNCHEZGIJÓN

💗AMAMOS LA POESÍA: #Poema59deRosalíadeCastro💗





POEMA 59

Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros,
lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso,
de mí murmuran y exclaman:—Ahí va la loca soñando
con la eterna primavera de la vida y de los campos,
y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
—Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha,
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños,
Sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?

3/21/2020

EL ESPACIO.2


#Díamundialdelapoesía




Ahora que el uso del espacio se ha visto tan modificado en nuestras vidas, tenemos la posibilidad de acercarnos más a ese otro espacio que es el de nosotros mismos, es decir, al espacio interior y personal, a nuestro intraespacio. En nuestras circunstancias actuales cada uno está teniendo la posibilidad de conocerse mejor a sí mismo y conversar(se), como dice Machado, con el hombre que va consigo. A través de estos versos queremos celebrar hoy, aquí y ahora ese #Díamundialdelapoesía y con quién mejor que a través de uno de nuestros poetas favoritos y con esos versos que nos sirven de referencia y de camino:

"Converso con el hombre que siempre va conmigo
quien habla solo espera hablar a Dios un día
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía..."

Dedicar unos minutos a leer el poema completo, es una delicia exquisita que os recomendamos porque como dice el poeta en otro de sus textos hoy es siempre todavía para proseguir con nuestro aprendizaje interior y porque la elección de la poesía, como dice Rilke, no es la evocación del sentimiento como tal sino de la experiencia en sí totalizadora -Erfahrung- que nos traslada desde la cotidianidad del sillón de nuestra casa a cualquier otro lugar, con otras personas, en otros espacios, en otros tiempos... 

En medio de este espacio interior en el que tanto podemos indagar-nos y descubrir-nos, no se me olvida ese otro espacio que está tan presente en los medios de comunicación, en las redes sociales y que nos rodea. Sí. Se trata de un espacio no metafórico ni apelaNte del subjetivismo, sino habitable físicamente, el espacio anhelaNte de las ventanas, balcones, terrazas, patios, áticos, terrados... al que en estos días tan raros solemos acudir con fruición y expectantes, como si cada uno de nosotros fuéramos ese protagonista de un cuadro de Hopper, que mira a través y se localiza y focaliza ahí, miraNtes, como metáfora de libertad total...


Al espacio, elemento deíctico del comentario de textos literarios, queremos dedicarle hoy en Lenguayliteraturaconmigo3.1 este pequeño homenaje. Me quiero reencontrar en sendos -y vosotros también podéis hacerlo: primero, el nuestro interior con la finalidad -repetimos- de conocernos y reinventarnos mejor y, en segundo lugar, en esos otros espacios que nos rodean porque son también nuestra ventana física abierta al mundo exterior y a la esperanza de que muy pronto volveremos a nuestras rutinas y a todos esos lugares habitables de nuestros ESPACIOS cotidianos.

Sed felices, sed hoy espaciaNtes!!!

3/17/2020

EN ESTOS DÍAS TAN RAROS

"Es mucho mejor tomarse las cosas como vienen, junto con paciencia y ecuanimidad" C. Jung



En estos días no se nos está permitido saludarnos. En estos tiempos no podemos chocarnos la mano con vehemencia, congraciarnos dándonos una cercana palmada en la espalda, darnos sendos besos en cada mejilla -o tres, según la cultura-, ese largo abrazo que muestra satisfacción por el reencuentro, los largos y cálidos besos en la boca, los de "tornillo", el rápido beso de confianza, el ritual choque de manos tan ligero que apenas significa nada pero dice tanto, ni tus susurros en mi oído...

Ya es una evidencia que en estos días tan raros, el tan necesario contacto humano, el roce comunicativo generador de endorfinas para el ser humano (el estudio de la proxémica), el ritual que realizamos al saludarnos, es una prohibición a la que irremediablemente nos hemos acostumbrado. Su buena praxis -mantenernos a una distancia mínima de dos metros- es un urgente bien común y es una esperanza de futuro, esperanza de portento, que diría G. Diego. Y qué bien lo hemos asumido ya todos. Sin tocarnos físicamente...

Es por ello pues que nunca en nuestra historia reciente el poder de la palabra -tanto oral como escrita- cobra una significación tan poderosa, sustitutiva, repetimos, en estos días tan raros. Ella nos salva y con ella hemos de salvar también a nuestros seres queridos. De manera inevitable me vienen a la memoria los bellos versos de Blas de Otero sobre la palabra, fruto de un contexto que nada tiene evidentemente que ver con el actual, el contexto de postguerra en la España de la década de los cuarenta: "me queda la palabra". Es pues este verso el que de manera significativa fluye y emerge de mi inconsciente con el fin de asirme a él para que me guíe y sirva de referente y también para compartir con todos vosotros...

Quiero creer que es ella, la palabra, la que en estos días está teniendo ya un poder más poderoso si cabe. Las palabras ahora se convierten también en todos esos besos que no damos, en todos esos saludos tan inherentes y necesarios a nuestra condición humana que se evaden en el aire sin ser dados, en abrazos, en choques de mano, en una fórmula totalizadora capaz de envolvernos en satisfacción y convencimiento para establecer y proseguir con unas rutinas muy recientes a las que tan poco estamos acostumbrados -el confinamiento- pero que son el instrumento y medio para seguir y para retomar pronto nuestro modus vivendi habitual. Ellas se convierten en bálsamos.

Ya que no puedes abrazar, ni besar, ni tocar, ni realizar tus tan habituales y queridas rutinas, pues no dejes por favor de hablar, llamar, escribir, telefonear, cantar, chatear, wasapearme, expresarte, decir, hacer tic tocs, enviar, comentar... ya que en estos momentos son poderosas, aliadas y sustitutas, sí, las palabras...

Un beso a todos, que estáis ahí, repletos de palabras!!!
#YoMeQuedoEnCasa




3/08/2020

Billy Elliot EN 1º DE LA ESO


"No sé... Me siento muy bien. Al principio estoy agarrotado, pero cuando empiezo a moverme lo olvido todo y... es como si desapareciera, como si desapareciera y todo mi cuerpo cambiara. Como si tuviera fuego dentro y me veo volando, como un pájaro. Siento como electricidad. Sí, como electricidad."
Billy Elliot (Film)


Billy Elliot se ha convertido durante esta semana en nuestro invitado estelar en la clase de Lengua castellana. No hemos podido encontrar mejor interlocutor para comenzar esta 3ª evaluación en la que tantos momentos nos quedan aún por compartir y cosas por (des)aprender en 1º de la ESO, según se mire y según actitudes...

El bello film de S. Daldry nos transporta desde el aula a la Gran Bretaña de la década de los 80, esa misma década en la que seguramente tantos de los padres de nuestros alumnos de 12 ó 13 años tenían la misma edad que el protagonista -los de la Generación X- y en donde las políticas neoliberales de la apodada dama de hierro M. Thatcher tanto asfixiaron a esos mineros que se vieron irrevocablemente obligados a convocar una huelga indefinida para mejorar sus condiciones laborales. Y en donde  vive Billy, el hijo y hermano de dos de ellos.

Francamente bien poco pueden comprender con claridad alumnos de 1º de la ESO el contexto de la Inglaterra de la citada década pero sí que han podido devorar y biseccionar con interés y con empatía cada uno de los minutos de la verosímil y creíble historia de Billy Elliot, alguien que transgrede las normas establecidas realizando eso que realmente le hace feliz en la vida, el ballet. La película rezuma desde el minuto cero esa humanidad inherente y especial que pocas películas poseen en su total extensión y que pocas mantienen con el paso del tiempo, convirtiéndose en clásicos de la historia del cine.

Con Billy Elliot -película muy recomendada para todos los cursos de la ESO- hemos tenido ganas de bailar en la clase de Lengua, hemos visto cómo el paso del tiempo con sus costumbres e imperativos cambiantes e imponentes es una realidad congénita al ser humano, hemos reflexionado sobre el concepto de "estereotipos" en una sociedad que avanza desgraciadamente aún con lentitud en lo relativo a la igualdad de géneros en pleno año 2020, nos ha hecho ponernos a cada uno de nosotros empáticos, hemos movido los pies al ritmo de una excelente banda sonora y también en algún momento hemos tarareado la banda sonora y, ante todo, nos hemos divertido con esta historia tan humana... que de eso se trata!!

Y vosotr@s, ¿Para cuándo tenéis pensado dejar de posponer eso que tanto deseáis? Sed felices,
sed #Billyelliot y #Felizdíadelamujer
🎼💟👩


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