FUNCIONES DEL LENGUAJE Y ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN
Comenzamos nuestras primeras clases del curso de este incipiente otoño que parece sin duda aún verano con nuestras pizarras cargadas de 2 clásicos de septiembre: con los alumnos de 1º de Bachillerato hemos propuesto que cada uno escriba en la pizarra un ejemplo de función de lenguaje que el próximo día trabajaremos en el aula:
Y con los alumnos de 1 de la ESO arrancamos con los elementos de la comunicación y con nuestros apreciados hashtags en los que rescatamos para la "eternidad" sintagmas y frases cargados de sentido y sensibilidad, como por ejemplo: #SerSinAlmaNiCorazón o #ElContadorDePalabras!!! Ambos repletos de palabras habitadas y formulados y escritos en nuestras primeras redacciones!!! Buen trabajo chic@s!!!
Al mismo tiempo queremos mostrar en la pizarra y hacemos hincapié en nuestra metodología de trabajo cada día en la clase de Lengua española y literatura, aquello que se convertirá en nuestras queridas rutinas cotidianas: la fecha, nuestra frase para pensar y nuestro rincón de vocabulario en donde crearemos un corpus de vocabulario!!! sin olvidarnos de las tareas para el fin de semana que dan continuidad a nuestro trabajo en el aula!!!!!!!
Empezamos el nuevo curso indagando en nuestros alumnos su predisposición hacia nuestra asignatura favorita, la Lengua española y literatura. Todo está por hacer. Convertimos nuestros primeros 55 minutos en una declaración de likes y dislikes, de todo aquello que más nos gusta y nos desagrada de la asignatura. Fluyen en el aire la sintaxis, el comentario de textos, la morfología, la poesía, los verbos, la profesora, la literatura, los exámenes, la ortografía, los libros, las lecturas, los autores, la gramática...
Queremos y esperamos que los miembros de la Generación Z, aquellos que conocen y se mueven en internet desde la infancia y que están habituados a relacionarse en las redes sociales, concretamente en Instagram, aprendan y disfruten a la vez en todo este tiempo... también con la Lengua y la literatura...
Pocos deportistas me merecen tanta admiración como el tenista de Manacor, Rafael Nadal. Lo reconozco. Siento verdadera devoción por él y cada vez más con el paso del tiempo. Y es que, además se junta que soy muy mitómana. Su figura se agranda en mi interior y es para mi siempre un ejemplo e inspiración a imitar en lo personal. Así es.
Apasionada del deporte en general y concretamente del tenis, venero hasta el infinito los valores que él nos muestra y enseña. (Pese a que sí que existen algunos deportes que no son de nuestro agrado, como por ejemplo el boxeo). Pero es que él, el deporte, es altamente recomendable para nuestra salud y nos completa y hace mejores personas. Debemos respirar y hacer deporte.
Desde hace muchos años continúo maravillándome no solo con el tenis que ejerce el de Manacor a sus 32 años sobre las pistas, es decir, su capacidad de evolución, sino con su actitud. Y es que Rafael Nadal es LA ACTITUD personificada, si tuviéramos que utilizar un sustantivo abstracto que lo definiera; y las personas que priorizan la actitud sobre la aptitud en su modus vivendi eligen la mejor de las opciones como filosofía de vida.
El banana shoot es probablemente su golpe más impactante y conocido y a su vez, uno de los más imposibles y difíciles del tenis. A mi personalmente me apasiona... ¿En qué consiste? Dícese del golpe realizado in extremis y a la carrera en el que la bola es golpeada a una altura por debajo de lo normal, realizando un arco prodigioso desde fuera a dentro de la pista. Es golpeado con el drive o derecha cuando se llega muy justos a la bola y es un golpe reservado para aquellos jugadores dotados de un talento espectacular y de forma sublime e innata por el de Manacor. Podemos decir que en este golpe hay unas centésimas de segundo que la bola está out, ausente, fuera, desconectada, desorientada... Similar a determinados momentos de nuestras vidas...
Nadal y Thiem
Y es que cuando veo una y otra vez a Rafa intentando llegar a semejante golpe -es decir, creer que va a llegar a lo imposible- con tal actitud y siempre dándose ánimos con su tan característico "vamos"y verdaderamente llegar en el 80 por cien de los casos, no dejo de maravillarme y de sorprenderme. Te queremos!!! En su banana shot hay implícita toda una filosofía de vida consistente en creer siempre uno mismo en sus propias posibilidades ante aquello que más se nos resiste pero que tanto deseamos, anhelamos, buscamos, soñamos... Nadal nos muestra con su banana shot y con su tenis que poder alcanzar nuestros propósitos en la vida es una cuestión de actitud y de creer en uno mismo. Y para mí él es, sin duda, un modelo a seguir. Él nunca se agota, su idea nunca pierde fuerza o se desvanece como lágrimas en la lluvia, él se agranda y yo quiero siempre buscarme en él. En NadaL💛
Hace unas semanas ví una interesante película. Reconozco que era un tanto reacia pero las circunstancias veraniegas son las circunstancias veraniegas. Tautología. Hay que dejarse llevar...
Ben Stiller no es uno de mis actores predilectos. Considero que es un actor encasillado que se representa a sí mismo. Soy adepta de aquellos actores más camaleónicos que, según mi forma de entender el cine, transmiten con más fuerza cada vez que se transforman en un personaje diferente. Se reinventan.
En esta película, La vida secreta de Walter Mitty, el protagonista necesita encontrar urgentemente un negativo de una fotografía para la próxima portada de la revista en la que trabaja ya que ha sido extraviado, y él es el responsable directo ante el sorprendente cambio de la directiva de la empresa. Circunstancias adversas. Stiller, con su registro que le caracteriza, decide seguir las instrucciones de la mujer que ama, compañera de trabajo que se encuentra al tanto de lo acaecido y visitará Groenlandia e Islandia, siguiéndole la pista. Finalmente se dirige hacia Afganistán, concretamente el Himalaya, donde logra encontrar al famoso reportero en la cima de la montaña intentando fotografiar, justo ahí, al asombroso y esquivo leopardo de las nieves, o gato fantasma, porque nunca se deja ver...
Es aquí y ahora cuando el film alcanza un bello clímax capaz de hacernos reflexionar y escribir esta entrada. El fotógrafo, interpretado por Sean Penn, no da crédito no solo ante la oportunidad de lograr la tan ansiadísima foto del leopardo en ese mágico instante, sino también al ver ante él a aquel hombrecillo que lo había estado buscando a la desesperada y por un malentendido con un negativo. Y en esos momentos reproduzco el sublime diálogo mantenido entre ambos:
-Ponte cómodo y quédate quietecito, vale, hay un leopardo de las nieves. Justo en esa cordillera. Así es que tenemos que estar muy quietos. Lo llaman el gato fantasma, porque nunca se deja ver
-¿Gato fantasma?
-Las cosas hermosas no buscan llamar la atención..... (pasa tiempo)
-¿Cuándo vas a sacarla?
-A veces no la saco (la foto), si me gusta el momento, digo a mi personalmente, no me gusta que me distraiga la cámara. Quiero formar parte de ello
-¿Formar parte?
-Si, estar ahí...estar aquí... Ya está, se acabó... Parece divertido, creo que voy a jugar al fútbol, (niños lejanamente jugando al fútbol)
El momentotan sublime que vive el fotógrafo en esos instantes supera su ganas y voracidad por conseguir la ansiada foto del leopardo. El fotógrafo es consciente de la insuperabilidad del ambiente, de la magia del instante prefiriendo no hacer simplemente nada. Sabe bien cierto que no llevándose nada, se lleva todo.
Y tú, eres consciente de semejantes instantes a lo largo de tu vida?