1/25/2019

"DE VIERNES"

Acabamos la última clase de la semana desenmascarando qué es eso de un parónimo... ¿Paro qué? , -grita Martínez, la primera vez que lo decimos; pues eso, la relación semántica que consiste en dos o más palabras semejantes en el sonido pero que se escribe de forma diferente y tienen significados distintos. La cosa se complica mínimamente cuando se puntualiza que nuestra pronunciación yeísta peninsular dificulta la comprensión oral de estos, de los parónimos -en el caso de las consonantes y-ll- y de que es en la escritura con su contexto pertinente donde se aprecia la verdadera grafía... pero solo con esas letras, no, profe? -dice Andrea...

Tras esta breve disquisición, acompañada de viernes, proponemos la creación de un minituit de 70 caracteres formado por una oración simple y por 2 o más parónimos. Obviamente que pedimos y recordamos a nuestros alumn@s -ya "de viernes"- que respeten las normas de la coherencia lingüística y contextual y... manos a la obra!!!


Y antes de despedirnos volvemos a leer nuestra frase para pensar de hoy de Carl Jung para que  vosotros, que tan especiales sois, también la tengáis muy en cuenta:

"LAS DISTRACCIONES TAMBIÉN FORMAN PARTE DE LA RUTA VITAL"

#Felizfindechic@s

1/12/2019

TWITTER

LOPE DE VEGA
Últimamente, como diría Ismael Serrano, y como buena internauta (que a veces bien sabe perder el  tiempo buceando  en la red) de este S. XXI, más cambalache, problemático y febril que el anterior, me gusta entrar en la "conocidísima" red social Twitter. Aún no me interesa "dominarla" pero reconozco que soy muy lectora de algunos de esos seguidores que con tanta maestría saben plasmar en muy pocos caracteres, ahora ya 280, tanto contenido. Disfruto con tanta inteligencia plasmada en tan corto espacio. Uno de los tuits que más me han gustado en lo que llevamos de año es el siguiente:
Leer, escribir, pensar, resolver problemas de la vida diaria, investigar, exponer en público, trabajar en equipo, hacer actividades deportivas, disfrutar de las artes, respetar a los demás. ¿Y si, a pesar de tanto ruido, el currículo de la ESO se pudiera resumir en un tuit?

A mí, qué queréis que os diga, un tuit de semejantes características y enjundia me ha llegado al alma. Su hondo calado y su tanto decir en tan pocas palabras me sigue maravillando desde que lo leí. Será que como me dedico a la docencia de la Lengua castellana y literatura como el autor, aunque salvando obviamente las distancias, me reconozco o en la práctica de semejantes valores o reconozco que esa es la práctica a seguir para alcanzar los valores necesarios, et rien d´outre. Y tanto en las aulas, como en la vida misma, ambas una extensión la una de la otra, tan recíprocas...

Durante el final de la 1ª evaluación de la asignatura de Teatro y artes escénicas estuvimos trabajando el bello soneto 126 de Lope de Vega que dice así:


La reflexión que os proponemos en estos momentos es que penséis si el tuit de nuestro colega tiene o no sin duda un cierto parecido o aire al "archiconocido" soneto del Fénix de los Ingenios tanto en la forma como en la pretensión de su contenido... ¿Qué pensáis al respecto?

 La devoción que puede sentir nuestro profesor y escritor (no solo en las redes) plasmando en un tuit aquello que para él sería la idoneidad de los contenidos de la Lengua castellana y literatura en el currículo para la ESO, se asemejaría o recuerda, in grosso modo, a todos los estados posibles que provoca el enamoramiento por los que pasa el ser humano para Lope de Vega. Y es que en eso de la idoneidad, si tratamos de establecer nexos de unión, del contenido de las asignaturas en el currículo de la ESO, hace falta poner mucho menos ruido por parte de TODAS las fuerzas políticas representativas en el Congreso y mucho más de consenso y enamoramiento para alcanzar los objetivos... y es algo que nos urge a tod@s muchísimo, más de lo que pensamos.

Feliz retorno a tod@s a las aulas!!! 
#SeOsQuiere💙




refaddss

1/04/2019

HOY EMPIEZA TODO

¿HABLAMOS?
Y este año comienza a andar tímidamente pero con paso firme. Se vuelven a repetir los tópicos que nos invaden en estas primeras horas del 2019: aprender idiomas, hacer más deporte, comenzar una dieta innovadora y eficacísima, leer más, utilizar menos las redes sociales, contactar con esos parientes olvidados en el espacio y en el tiempo, descansar las horas recomendables para nuestra edad,  dejar de fumar, ser mejores personas, involucrarnos más en ayudar a los demás,...

El paso inexorable del tiempo y el avance descomunal de la tecnología en estos últimos 20 años han modificado totalmente nuestro modus operandi y nuestras costumbres. Se puede decir que la humanidad ha evolucionado tanto en este sentido que hasta nuestro trato tanto con conocidos como desconocidos ha sufrido un cambio relevante, ilusionante y algo "alarmante". Lo que sí que es cierto es que de entre todos los tópicos mencionados en esta primera entrada del año, añado uno que desde hace ya tiempo no deja de inquietarme y que me sirve de leitmotiv para reflexionar hoy: cómo mejorar nuestro trato en el día a día.


Ya hemos hablado en este blog del buen uso diario que debemos realizar de las nuevas tecnologías. Los avances en todos los sentidos están para mejorar nuestra calidad de vida siempre que realicemos un buen uso de ellos. Hasta aquí todo correcto. Pero sin duda todas estas nuevas tecnologías que sirven para facilitarnos la comunicación y la rapidez en la conexión en todos los ámbitos acaban por ser utilizadas a veces de manera indebida en nuestro día a día y en parte acaban por convertirse en una obligación u obsesión para  millones de internautas. Y, porqué no, pueden acabar por ejercer un cierto poder o dominio sobre nosotros ya constatable en nuestra sociedad actual. El hecho de tener al alcance de nuestra mano una aplicación, por ejemplo, que nos permita poder contactar con alguien que se encuentra a 6.000 km de distancia (fantástico) no implica que debamos tener que utilizarla sin motivo aparente y de manera compulsiva, como realizan muchos jóvenes y no tan jóvenes. Y es que la buena gestión de un uso razonable y comedido de las nuevas tecnologías fomenta y posibilita que nos relacionemos con la potencialidad de seres humanos que somos y no tecnológicos. Y siempre es mejor, naturalmente. El trato directo entre seres humanos para comunicarse incrementa nuestra empatía y nos hace mejores personas. Siempre.

Sinceramente, y aunque pueda parecer una romántica al uso, añoro los tiempos en los que escuchaba una voz desde la otra parte de la casa en la que me llamaban porque alguien quería hablar conmigo por teléfono. Y yo escuchaba la calidez de su voz. En su lugar, no me realizaban un resumen mal formulado de la información en un muro de una conocidísima red social o a través de la aplicación de un teléfono móvil, que dicen que es un aparato muy inteligente,  cosa que a veces tanto dudo...
 ¿A qué estás esperando, pues, para descolgar un teléfono?
FELIZ 2019 A TOD💜S
SE OS ECHABA YA DE MENOS!!!


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