"Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie"
G.T. di Lampedusa
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| US Open 2019 |
Las conclusiones que se extraen de sus declaraciones, de aquello que se publica sobre él, apuntan a una diana certera y nítida: el tenista de Manacor sabe como nadie no sólo leer los partidos sino adaptarse a una de las esencias de la condición humana, que no es otra cosa que el cambio; y, consecuentemente, sabe adaptarse a las circunstancias en cada momento, sabe evolucionar en cada etapa de su vida -a su físico, a su mentalidad; es pues, de esa manera -básicamente junto a otros factores evidentemente- cómo se adecua y consigue mantenerse en un nivel altísimo ofreciendo en cada momento la mejor versión de sí mismo.
Me maravillo al contemplar la evolución de su tenis con los años y con las inevitables lesiones. Me maravillo al contemplar cómo aquel jugador de tierra batida -de la armada- consigue también éxitos no solo en el duro cemento sino también sobre la hierba de Wimbledon. Me maravillo al contemplar la maestría de su saque actual en comparación a sus inicios, su vertiginosa subida a la red actual y su gran diversidad de golpes... Nadal me maravilla...
Si a su pasión por la evolución le sumamos su siempre buena actitud a lo largo de toda su carrera, el resultado es evidentemente brutal: 18 grandes -a 2 del suizo- y récord de master mil en el circuito. De película.
Los valores positivos que transmite el deporte naturalmente son un ejemplo aplicable a cualquier ámbito de la sociedad y también al de la docencia, al de nuestra profesión. Y los valores positivos que transmite Rafael Nadal siempre son, desde nuestro modesto punto de vista, un espejo al que acudir y del que aprender. Como dice el famoso poema de M. Medeiros, muere lentamente aquel que permanece anclado no tanto en el pasado sino en una cierta metodología relativamente inamovible e inexpugnable en algunos casos. Los docentes hemos de compartir nuestro trabajo -transparencia siempre, por favor- con el fin de reflexionar, mejorar y, evidentemente evolucionar para ir adaptándonos a lo nuevo y progresar. Como Nadal:)))
Puede que yo esta noche tuviera ganas de escribir sobre uno de mis ídolos en este blog, -ojalá yo también pudiera esta noche escribir esos famosos versos- pero en Lenguayliteraturaconmigo3.1 también nos interesan otros temas de otros ámbitos que casi siempre relacionamos con la docencia, con aquello que nos ocupa cada día y que son aplicables para mejorar.
Esta noche me sentaré frente al televisor para ver una vez más a Nadal en las semifinales del US Open. Y probablemente descubra que ejecute un nuevo golpe con maestría... Tal vez...
Me maravillo al contemplar la evolución de su tenis con los años y con las inevitables lesiones. Me maravillo al contemplar cómo aquel jugador de tierra batida -de la armada- consigue también éxitos no solo en el duro cemento sino también sobre la hierba de Wimbledon. Me maravillo al contemplar la maestría de su saque actual en comparación a sus inicios, su vertiginosa subida a la red actual y su gran diversidad de golpes... Nadal me maravilla...
Si a su pasión por la evolución le sumamos su siempre buena actitud a lo largo de toda su carrera, el resultado es evidentemente brutal: 18 grandes -a 2 del suizo- y récord de master mil en el circuito. De película.
Los valores positivos que transmite el deporte naturalmente son un ejemplo aplicable a cualquier ámbito de la sociedad y también al de la docencia, al de nuestra profesión. Y los valores positivos que transmite Rafael Nadal siempre son, desde nuestro modesto punto de vista, un espejo al que acudir y del que aprender. Como dice el famoso poema de M. Medeiros, muere lentamente aquel que permanece anclado no tanto en el pasado sino en una cierta metodología relativamente inamovible e inexpugnable en algunos casos. Los docentes hemos de compartir nuestro trabajo -transparencia siempre, por favor- con el fin de reflexionar, mejorar y, evidentemente evolucionar para ir adaptándonos a lo nuevo y progresar. Como Nadal:)))
Puede que yo esta noche tuviera ganas de escribir sobre uno de mis ídolos en este blog, -ojalá yo también pudiera esta noche escribir esos famosos versos- pero en Lenguayliteraturaconmigo3.1 también nos interesan otros temas de otros ámbitos que casi siempre relacionamos con la docencia, con aquello que nos ocupa cada día y que son aplicables para mejorar.
Esta noche me sentaré frente al televisor para ver una vez más a Nadal en las semifinales del US Open. Y probablemente descubra que ejecute un nuevo golpe con maestría... Tal vez...

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